Ermita de San Sebastián y Cripta de los Judíos

Fue construida a principios del siglo XVI por iniciativa de D. Iñigo López
de Mendoza, II Conde de Tendilla  y I Marqués de Mondéjar, aunque indudablemente sufrió reformas y ampliaciones posteriores, pues lo que hoy se ve es obra de siglos posteriores.
Su gran interés reside en una amplia cripta que posee a la cabecera encargada en 1.554 por D. Luís Hurtado de Mendoza, III Conde de Tendilla y II Marqués de Mondéjar que quiso realizar como centro de oración y meditación para prepararse para una buena muerte inspirándose en todo lo posible en las catacumbas de Roma y el Monte Calvario.
Hoy día constituyen su primera atracción y de obligada contemplación para el visitante de Mondéjar por su curiosidad histórica, turística, religiosa y sentimental para los mondejanos.
En 1719 fueron reconstruidos por un monje jerónimo de Lupiana, fray Francisco de San Pedro, a costa de don Alonso López Soldado.
Durante la Guerra Civil española llegaron a ser casi totalmente destruidos y en el verano de 1973, gracias a la generosa aportación económica de todos los vecinos del pueblo y la colaboración de la Cofradía del Santo Cristo del Calvario se vuelven a restaurar tanto los grupos y figuras, como la cripta, bien ambientada de luces y sonido.
Consta este conjunto de los Judíos de Mondéjar de doce pasos con online slots un total de 75 imágenes correspondientes a las escenas del Vía Crucis, resultando un ambiente sorprendentemente atractivo, curioso y de espiritualidad emotiva, todo ello hecho en yeso, a tamaño mayor del natural, y pintado con vivos colores. Los pasos son:
Huída a Egipto: La virgen y el niño en brazos.
Lavatorio de pies: los apóstoles y Jesús que les lava.
La Santa Cena: los apóstoles y Jesús bendiciendo el pan y el vino.
La oración en el huerto: Jesús a los pies de un Ángel que le ofrece el Cáliz mientras que los apóstoles duermen.
Primera estación de l Vía Crucis: Cristo condenado por Pilatos. Jesús ante Pilatos y la flagelación.
Quinta y Sexta estación del Vía Crucis: Cristo ayudado con la cruz por Simón el Cireneo y la Verónica enjugando el rostro de Jesús.
Décima estación: el despojo de su ropa. Los soldados se juegan sus vestiduras y preparan la cruz.
Cristo crucificado: la Virgen a la izquierda y San Juan a la derecha de Jesús Crucificado.
La Soledad: refleja el dolor de la Virgen ante la pérdida del hijo amado.
Jesús en el Santo Sepulcro: es velado por las 3 Marías, María Magdalena, María de Cleofás y María madre de José y Santiago.
La Resurrección: cuatro soldados y Jesús Resucitado.
La Virgen dormida con un libro en sus manos rendida por el sufrimiento.