Iglesia Parroquial

Máximo exponente cultural y artístico de la alcarria baja, se trata de una auténtica obra maestra de aspecto gótico y tendencia renacentista construida en la primera mitad del siglo XVI por encargo del I Marqués de Mondéjar, Don Iñigo López de Mendoza, aunque se realizaría con el patrocinio de su hijo Don Luís Hurtado de Mendoza, II Marqués de Mondéjar.
Fue el I Marqués quién se trajo de Italia la licencia para construirla con bula papal que concedía indulgencias a perpetuidad a los visitantes que el día de San Andrés donaran un escudo.
Orientada de Este a Oeste, como estaría una primitiva iglesia románica anteriormente allí ubicada, está dedicada a Santa María Magdalena y causa asombro por sus  grandes dimensiones con muros lisos interrumpidos por altas ventanas de ojiva y contrafuertes apilastrados, indicadores de las secciones en que están divididas las naves laterales, más bajas que la central. La torre de planta cuadrada y de 73 metros de altura con 2 escudos, las portadas una a los pies de la iglesia y otra en el muro norte con detalles decorativos de estilo ojival y plateresco, la otra puerta entre pilastras que sostienen un frontón triangular con remates semiesféricos y una pequeña hornacina con imagen de nuestra señora de la Fe y escudos nobiliarios encima. Entre la plaza y la iglesia encargó construir una lonja con muro de contención, barandilla de hierro y escalera de acceso. Las cuatro columnas de la entrada y las del interior fueron realizadas en honor de los evangelistas y de los doce apóstoles.
La iglesia tuvo dos arquitectos, motivo por el cual tiene dos estilos: la primera parte, tiene por autor a Cristóbal de Adonza o Aldonza, que la impregnó de un estilo totalmente gótico, copia de la Real Capilla de Granada. Cuando muere éste continúa las obras su hijo Nicolás, que construye el colosal coro, las dos portadas (norte y sur) y la sacristía, renacentistas con motivaciones platerescas.
Debido al saqueo y posterior incendio que sufrió durante la Guerra Civil, la Iglesia de Santa María Magdalena perdió online casino's gran parte de sus riquezas, entre ellas el magnífico retablo mayor de estilo renacentista-plateresco obra de Alonso de Covarrubias. Reconstruido por suscripción popular y promovido So, the insurance agent would make $7. por el párroco (Don Ángel Chicharro) en 1.996, se procuró que fuera una copia lo más fiel posible del original, siendo obra del escultor Martínez y el pintor Pedrós.
Después de estar la Iglesia terminada se realizó el enterramiento de Marcos Díaz, canónigo de Toledo y obispo electo de Sigüenza. Situado en el lateral izquierdo de la Parroquia, en el muro de la nave del evangelio, se trataba de un magnifico enterramiento con la figura yacente del mondejano en estilo gótico. Fue casi totalmente destruido por los golpes y el posterior incendio provocado durante la Guerra Civil. Su categoría escultórica era, junto con la estatua del Doncel de la catedral de Sigüenza y la de los Condes de Tendilla en la iglesia de San Gines de Guadalajara, un conjunto de las artes plásticas de lo más preciado de todo el s. XVI. Actualmente se pueden observar los restos que quedaron de la destrucción en el mismo emplazamiento que tenían en origen en el interior de la iglesia.
Su campanario constaba de 5 campanas más la del reloj. Los campaneros tocaban las campanas utilizando los pies y las manos. Fueron destrozadas al tirarlas a la plaza desde lo alto de la torre unos días antes de terminar la Guerra Civil de 1936 con el fin de aprovechar el valioso material para otros fines.
En 1577 quedo terminado el conjunto colosal de la iglesia parroquial siendo declarado Monumento Nacional en 1.921 por el gobierno Alfonso XIII.
Como curiosidad se dice que detrás de las columnas de la puerta principal están tallados en relieve sobre la piedra y en estilo plateresco la cara del alcarreño Cristóbal Colon y los cuadros trípticos que cuentan su vida.